EL MITO DE LA DIOSA FORTUNA

DIARIO DE UNA FLOR

CAPITULO 8.

Hubo una época en que los destinos de la humanidad dependían de los caprichos de los dioses. El Olimpo era el templo donde se cocinaban los más bellos y los más horrendos sucesos del mundo terrenal. Terremotos, guerras, amores trágicos y monstruos invencibles eran creados, enviados y decididos por la comunidad mitológica.

Entre todos, Zeus era el más imponente. Jefe y padre de todos los demás, gobernaba con mano dura y hacia valer su voluntad y capricho sobre cada suceso, cada hecho, cada instante. Como todos los dioses griegos, Zeus distaba mucho de ser moralmente correcto, enfáticamente respetable o políticamente justo. Más bien se le describe como irascible, caprichoso y autoritario. Pero además, Zeus era famoso por su insaciable apetito sexual, siempre estaba enamorándose, conquistando o llevando a la cama a alguna hembra, algún jovencito y alguno que otro animalejo simpático seductor. De sus aventuras sexuales ( no…

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